El Dr. José Miguel Fernández Zacur, experto en derecho penal económico, advirtió que el problema real no reside en la IA básica (como ChatGPT), que funciona como una «prolongación del cuerpo humano», sino en la IA de segunda o tercera generación, conocida como «agéntica». Esta tecnología posee autonomía para decidir cómo, cuándo y en qué cantidades lavar dinero, superando incluso la previsión de su programador.
Ante este vacío, Fernández presentó su investigación sobre la «autoría mediata agéntica». Basándose en la teoría de Roxin sobre los aparatos organizados de poder, propone atribuir la responsabilidad penal al «hombre de atrás» (el programador o desplegador), quien mantiene el dominio del hecho a través de la configuración algorítmica. El debate incluso alcanzó la posibilidad de aplicar protocolos de compliance tecnológico como una forma de «resocialización» para motores de IA «delincuentes», o la desconexión como equivalente a la pena de muerte.
Por su parte, el Prof. Dr. Amílcar Ayala Bonzi presentó una investigación titulada «Repetir mundos», que analiza si la IA podría algún día custodiar la memoria de la vida sin reemplazarla. Utilizando conceptos filosóficos como la inmanencia aristotélica y la trascendencia, Ayala planteó un escenario donde la tecnología preserve nuestra cultura y biología ante una eventual destrucción planetaria. La investigación sugiere que la IA podría funcionar como un puente para trasladar el ADN y la historia humana a otros mundos, actuando como garante de la vida si la humanidad llegara a desaparecer.
¿Tenés una duda legal?
Consultá con Dr. IA, el asistente legal con inteligencia artificial del Paraguay. Respuestas basadas en leyes reales, citando el artículo exacto.
La IA en los tribunales: ¿hacia un juez algorítmico?
Ambos expertos coincidieron en que la IA ya es una realidad en el ámbito judicial, utilizándose para medir riesgos de reincidencia o analizar la aplicabilidad de normas en milésimas de segundo. Se debatió si un algoritmo podría ser más justo que un humano al carecer de carga emocional o «mañas». Sin embargo, se advirtió sobre la «viveza criolla», donde abogados podrían insertar prompts ocultos en sus escritos para influir en las decisiones de una IA judicial.
Los abogados y jueces son hoy como «choferes de un Tesla» que aún sostienen el volante, pero en el futuro podrían ser vistos como un obstáculo para la eficiencia de la máquina. Se destacó que, ante una «justicia tambaleante», la imparcialidad de un algoritmo sin sesgos personales podría representar, para muchos, una garantía de derecho más sólida que el sistema actual.
¿Tenés una duda legal?
Consultá con Dr. IA, el asistente legal con inteligencia artificial del Paraguay. Respuestas basadas en leyes reales, citando el artículo exacto.









