Los derechos laborales y la dignidad humana de los funcionarios judiciales
Una controversia y la amenaza de huelga se centran en la violación percibida de principios que sostienen los derechos básicos de los trabajadores, en ese sentido, el principal reclamo de los funcionarios judiciales se relaciona directamente con el derecho a una remuneración justa y suficiente para mantener una vida digna.
Una gran parte de los empleados judiciales percibe salarios por debajo del salario mínimo legal vigente. Se menciona que 4.000 funcionarios ganan por debajo del salario mínimo, Porfiria Melgarejo de Ocholasky, enfatizó que, con lo que perciben, “apenas alcanza para alimentar a [sus] familias” y que el presupuesto actual “nos impide tener una vida digna”. Un diputado calificó esta situación como un “salario de hambre para personas que dedicaron años de estudio y servicio”, e instó a garantizar una remuneración acorde con la labor y la responsabilidad.
Los parlamentarios y el gremio coincidieron en que la situación actual representaba una profunda inequidad salarial y una injusticia salarial, en ese sentido, se busca alcanzar una “justicia salarial” para los trabajadores más humildes del Poder Judicial, destacaron la urgencia de dignificar la labor de los servidores judiciales y fortalecer la justicia como pilar esencial del estado de derecho. La falta de actualización salarial es una reivindicación largamente postergada, ya que los funcionarios del Poder Judicial no reciben reajustes salariales hace más de 14 años.
Huelga en cuarto intermedio y el rol del sindicato
El derecho a la huelga, una garantía laboral fundamental, fue el mecanismo utilizado por el sindicato para presionar por sus demandas, la cual fue anunciada por el Sindicato de Funcionarios Judiciales del Paraguay., tras la aprobación parcial de los reajustes, la huelga fue suspendida temporalmente (puesta en cuarto intermedio) a la espera de la aprobación del Senado.
Los funcionarios judiciales lograron un paso decisivo en la Cámara Baja para dignificar su labor y corregir la profunda inequidad salarial, pero se mantienen en alerta y movilizados hasta que la Cámara Alta ratifique la aprobación.


























